Le processus d’adaptation des enfants (El proceso de adaptación infantil)

La alimentación en los Centros de la Pequeña Infancia (CPE) está elaborada por una nutricionista. Actualmente la alimentación de estos centros se ve limitada a no utilizar carne por cuestiones religiosas. Existen culturas que no consumen carnes rojas o de cerdo. La proteína la adquieren del TOFU. Un queso a base de soya que reemplaza la proteína cárnica. Los niños de los centros se van acostumbrando a comer más vegetales y leguminosas al reemplazar la carne.

La fruta igualmente se ofrece en vez de dulces o de alimentos a bases de harinas saturadas o azúcares refinados. Esto ayuda a que el niño consuma alimentos más sanos y evite el sobrepeso. También se tiene cuidado en no utilizar frutos secos o cualquier ingrediente que les pueda producir alergias. Cuando el niño es alérgico a alguno de los ingredientes que se utilizan en la elaboración de los productos se separa y se crea un menú especial para el niño. En algunas ocasiones, el niño que es alérgico, debe de traer sus alimentos preparados previamente en su hogar.

 

Antes de consumir los alimentos que se elaboran dentro del centro, al niño se le estimula con ejercicios en el jardín.  En época de invierno los niños están protegidos con chaquetas y botas impermeables. Ellos se adaptan fácilmente a las temperaturas bajas y juegan con la nieve. Algunos de ellos se tiran sobre ella, forman bolas de nieve, juegan con carretas en donde la transportan y brincan alrededor de montículos creados al acumularla. Después de terminados sus juegos se sienten con hambre y listos para comer comidas ricas en fibra y regeneradoras de energía.