1982-2022 ; 40 ans de service – Septembre mois de Mme Carmen Amparo Gonzalez

Pour souligner les 40 ans de notre organisme nous avons décidé de publier à chaque mois, de janvier à septembre 2022, la biographie d’une personne qui fait partie de l’histoire de COPSI.
Le mois de septembre 2022 est dédié à Madame Carmen Amparo Gonzalez.
Je suis directrice de COPSI depuis 1999.
Je suis arrivée au Québec en 1989. Après avoir eu mes deux garçons, j’ai validé ma formation universitaire auprès du ministère de l’immigration de la francisation et de l’intégration (MIFI) j’ai décidé de faire des études en immigration et relations interethniques à l’université du Québec à Montréal (UQAM). Je voulais surtout aider les femmes immigrantes.
À la fin de l’hiver 1995, je suis venue à COPSI parce que je devais faire un travail pour mon cours Politiques de l’immigration et quand j’ai vu tout le travail que cet organisme faisait je me suis offerte pour faire du bénévolat.
En septembre de cette année, je suis venue passer une entrevue avec Myriam. J’ai croisé Zorka dans le vrai sens du mot au moment où elle sortait, je rentrais. J’ai été acceptée comme agent de liaison. Je devais aller dans des réunions et après traduire l’information en espagnol pour faire le programme de radio Pongase al dia con COPSI, sur les ondes de radio Centre-ville. Émission de radio dont j’ai fini par être la présentatrice pendant presque 15 ans jusqu’au décès de monsieur Manuel Fierro. Je devais accompagner aussi les demandeurs d’asile qui devaient passer leurs examens médicaux, pour traduire.
J’ai des anecdotes de ce période ! En 1997, quand j’ai fini ma formation universitaire Myriam m’a offert un poste comme d’intervenante famille organisatrice et j’animais aussi les ateliers Y’a personne de parfaite (Y’APP).
1999 ça a été une année marquante pour moi. J’avais accepté le poste de directrice, j’étais enceinte de ma fille et COPSI n’avait plus de subventions, mais nous non seulement avons survécus, mais avons obtenus des nouvelles subventions qui nous ont permis de continuer.
À mon retour après mon congé de maternité nous avons créé l’association des personnes aînés immigrantes (ASPAI). Nous avons offert des ateliers aux enfants en bas âge et travaillé pour offrir des services aux jeunes immigrantes et leurs familles.
Peu à peu COPSI s’est fait connaître pour son service d’aide à remplir les demandes de réunification familiale : le parrainage. Au même temps nous développions d’autres services et aujourd’hui COPSI est reconnu pour son service en immigration, son service aux aînés, le groupe Le Chemin du Passée et par sa banque alimentaire.
Je suis très reconnaissante envers cet organisme qui m’a permis de m’épanouir en tant qu’intervenante communautaire et entant que directrice.
Une chose que j’apprécie de travailler dans le communautaire ce que quand mes enfants étaient petits j’avais du temps pour être avec eux. Pour moi, ça c’était très important ; étant mère monoparentale j’en avais besoin. Une autre chose que travailler dans le communautaire me permet c’est de rencontrer des personnes avec des valeurs proches aux miennes.
Après 27 ans je peux affirmer que j’ai encore la piqure du communautaire. J’ai encore des projets à développer et des services à offrir.
Merci COPSI
Para marcar los 40 años de nuestro organismo nosotros hemos decidido de publicar cada mes entre enero y septiembre 2022 la biografía de una persona que hace parte de la historia de COPSI.
El mes de septiembre 2022 se lo vamos a dedicar a Carmen Amparo González
Yo soy directora de COPSI desde 1999.
Yo llegué a Quebec en 1989. Después de tener a mis dos hijos, yo validé mi formación universitaria en español literatura con el ministerio de la inmigración de la francización y de la integración (MIFI) y decidí de hacer estudios en inmigración y relaciones inter-étnicas en la universidad de Quebec en Montreal (UQAM) yo quería sobre todo ayudar a las mujeres inmigrantes.
Al final del invierno de 1995, yo vine al COPSI porque tenía que hacer un trabajo para mi curso Políticas de la inmigración y cuando yo vi todo el trabajo que este organismo hacia me ofrecí para hacer un voluntariado.
En septiembre de ese año yo vine a pasar una entrevista con Myriam. Me crucé con Zorka en el verdadero sentido de la palabra: en el momento en que ella salía, yo entraba. Yo fui aceptada como agente de relaciones. Yo debía ir a las reuniones y después traducir todo para pasarlo en el programa de radio Póngase al día con COPSI en la radio Centre-Ville. Programa que terminé presentando con Don Manuel Fierro por casi 15 años. Yo tenía que acompañar también las personas que habían pedido asilo y que debían pasar sus exámenes médicos. Yo iba a traducir.
¡Yo tengo muchas anécdotas de este periodo! En 1997 después de acabar mi formación universitaria Myriam me ofreció un puesto como trabajadora familiar. Y también animaba los talleres Nadie es perfecto (Y’APP)
1999 fue un año que me marcó. Yo había aceptado el puesto de directora, estaba embarazada de mi hija y COPSI no tenía más subvenciones, pero no solamente sobrevivimos, sino que obtuvimos nuevas subvenciones que nos permitieron continuar.
A mi regreso de mi convalecencia de maternidad nosotros creamos la asociación de personas mayores inmigrantes (ASPAI). Ofrecimos talleres a los niños pequeños y trabajamos para ofrecer servicios a los adolescentes inmigrantes et sus familias.
Poco a poco COPSI se dio a conocer por su servicio de ayuda a llenar los formularios de reunificación familiar: el apadrinamiento. Al mismo tiempo desarrollamos otros servicios y hoy COPSI es reconocido por su servicio en inmigración, su servicio a los adultos mayores El Camino de antaño y por el banco de alimentos.
Yo estoy muy agradecida con este organismo que me ha permitido de desarrollarme como trabajadora comunitaria y como directora.
Una cosa que yo valoro de trabajar en el comunitario es que cuando mis hijos estaban pequeños yo tenía tiempo para estar con ellos. Para mí eso era muy importante; como madre jefa de familia yo lo necesitaba. Otra cosa que trabajar en el comunitario me permite es de conocer gente con valores muy cercanos a los míos.
Después de 27 años yo puedo afirmar que yo tengo todavía la fiebre del comunitario. Yo tengo todavía muchos proyectos que desarrollar y muchos servicios para ofrecer.
Gracias COPSI.